Protistas

Los protistas presentan la diversidad estructural y funcional más amplia que cualquier otro grupo de organismos. La mayoría de los protistas son unicelulares, aunque hay algunas especies coloniales y multicelulares. Muchos protistas son extremadamente complejos, es lógico esperar esta complejidad en organismos que deben llevar a cabo las funciones básicas de todas las células especializadas de un organismo multicelular dentro de los límites de una sola célula.

Los protistas son los organismos con mayor diversidad nutricional de todos los eucariontes. Algunos protistas son fotoautótrofos y contienen cloroplastos. Otros son heterótrofos y absorben moléculas orgánicas o ingieren partículas alimentarias más grandes. Además, hay otros organismos denominados mixótrofos, que combinan la fotosíntesis con la nutrición heterótrofa. La distinción entre estos modelos nutricionales ayuda a comprender las funciones de los protistas en las comunidades biológicas. Los protistas pueden dividirse en tres categorías: protistas que realizan fotosíntesis (similares a las plantas), protistas que ingieren alimentos (similares a los animales) y protistas que absorben nutrientes (similares a los hongos).

Los ambientes de los protistas son diversos, la mayoría son acuáticos y se encuentran en todos los sitios donde hay agua, incluso en ambientes terrestres húmedos, como tierra y hojas húmedas. Hay muchos protistas que viven en el fondo de los océanos, lagos y estanques. También son componentes importantes del plancton, que está compuesto por comunidades de organismos que flotan en forma pasiva cerca de la superficie del agua. El fitoplancton (algas y cianobacterias planctónicas) constituye la base de la mayoría de las cadenas alimenticias marinas y de agua dulce. Además de estas especies libres, muchos protistas se desarrollan como simbiontes en otros organismos.

Los protistas tienen ciclos de reproducción y de vida muy diversos. Algunos solo pueden reproducirse de forma asexual; otros, sin embargo, pueden desarrollarse de manera sexual o, por lo menos, emplean los procesos sexuales de meiosis y singamia.

¿Qué originó la enorme diversidad de protistas?

Hay evidencias que indican que gran parte de la diversidad de los protistas se debe a la endosimbiosis, un proceso por el cual algunos organismos unicelulares fagocitaron a otras células, que se convirtieron en endosimbiontes y, por último, se transformaron en orgánulos de la célula huésped. Por ejemplo, es probable que los primeros eucariontes adquirieran las mitocondrias por medio de la endocitosis de proteobacterias alfa.

Los biólogos sugirieron que en un momento más avanzado de la evolución de los eucariontes, un linaje de eucariotas heterótrofos adquirieron un endosimbionte adicional -una cianobacteria capaz de realizar la fotosíntesis– que luego evolucionó para convertirse en un plástido. Este linaje portador del plástido evolucionó hasta originar las algas rojas y las algas verdes. Estas hipótesis se sustentan en la observación de que el ADN que forma los genes para los plástidos en las algas rojas y verdes se asemejan bastante al ADN de las cianobacterias. Además, los plástidos presentes en estas algas están rodeados por dos membranas, que corresponden a las membranas interna y externa de las endosimbiontes cianobacterias gramnegativas.