¿POR QUÉ CAMBIAN LAS CLASIFICACIONES?

Como lo demuestra el surgimiento del sistema de tres dominios, las hipótesis de relaciones evolutivas que son la base de la clasificación están sujetas a revisión a medida que surgen nuevos datos. Incluso los clados más grandes e incluyentes, que representan ramificaciones antiguas del árbol de la vida, en ocasiones deben modificarse. Los cambios de este tipo en los niveles superiores de clasificación se producen sólo raras veces, pero en el otro extremo de la clasificación jerárquica, entre las designaciones de las especies, las revisiones son más frecuentes.

La designación de las especies cambia cuando se descubre nueva información

Conforme los investigadores descubren nueva información, los sistemáticos por lo regular proponen cambios en la clasificación en el nivel de las especies. Por ejemplo, todavía hasta hace poco, los sistemáticos reconocían dos especies de elefantes: el africano y el asiático. Sin embargo, ahora reconocen tres especies de elefantes; el que antes se conocía como elefante africano ahora se divide en dos especies: el elefante de la sabana y el elefante de la selva. ¿A qué se debe el cambio? El análisis genético de los elefantes en África reveló que hay poco flujo génico entre los elefantes que habitan en la selva y los que viven en la sabana. Los dos grupos de elefantes no son más parecidos genéticamente que leones y tigres.

La definición de especie biológica puede ser difícil o imposible de aplicar

En ciertos casos, los sistemáticos se encuentran ante la imposibilidad de afirmar con certeza dónde termina una especie y dónde comienza otra. Los organismos de reproducción asexual plantean una dificultad especial para los sistemáticos, porque el criterio de reproducción (la base de la definición de “especie biológica” que se utiliza en este texto) no sirve para distinguir entre esas especies. Lo inoperante de este criterio en el estudio de los organismos que se reproducen asexualmente deja amplio espacio para el desacuerdo de los investigadores acerca de cuáles poblaciones que se reproducen asexualmente constituyen una especie, sobre todo cuando se comparan grupos que tienen fenotipos similares. Por ejemplo, algunos sistemáticos reconocen 200 especies de zarzamora británica (una planta que produce semillas por partenogénesis, es decir, sin fecundación), pero otros reconocen sólo 20 especies.

La dificultad para aplicar la definición de especie biológica a los organismos asexuales constituye un serio problema para los sistemáticos. Después de todo, una fracción importante de los organismos de la Tierra se reproduce por medios no sexuales. Casi todas las bacterias, arqueas y protistas, por ejemplo, se reproducen de manera asexual. Algunos sistemáticos argumentan que se requiere una definición de especie con una aplicación más universal, que no excluya los organismos que se reproduzcan se manera asexual y que no dependa del criterio de aislamiento reproductivo.

El concepto de especie filogenética ofrece una definición alternativa

Se han propuesto otras definiciones alternativas de especie a lo largo de la historia de la biología evolutiva, pero ninguna ha resultado lo suficientemente convincente como para desplazar la definición de especie biológica. No obstante, una definición alternativa ha ganado adeptos en años recientes. El concepto de especie filogenética define una especie como “el grupo diagnosticable más pequeño que contiene todos los descendientes de un ancestro común único”. En otras palabras, si dibujas un árbol evolutivo que describa la distribución de los ancestros entre un conjunto de organismos, cada rama definida del árbol constituye una especie diferente, independientemente de que los individuos representados por esa rama puedan cruzarse o no con individuos de otras ramas. Como se intuye, la aplicación rigurosa del concepto de especie filogenética aumentaría considerablemente el número de especies diferentes reconocidas por los sistemáticos.

Los defensores y los críticos del concepto de especie filogenética se encuentran inmersos actualmente en un vigoroso debate acerca de su pertinencia. Quizá algún día el concepto de especie filogenética tomará el lugar del concepto de especie biológica como “definición de libro de texto” de especie, o acaso los estudiosos seguirán apoyándose en el concepto de especie biológica. Mientras tanto, el debate y la revisión de las clasificaciones proseguirán a medida que los sistemáticos conozcan cada vez mejor las relaciones evolutivas, en particular con la aplicación de técnicas derivadas de la biología molecular. Aunque todavía es elusivo el conocimiento preciso de las relaciones evolutivas de muchos organismos, la clasificación resulta enormemente útil para ordenar las ideas e investigaciones en torno a la diversidad de la vida en la Tierra.