ORGANIZACIÓN DEL SISTEMA NERVIOSO

Con un peso de sólo 2 kg, alrededor del 3% del peso corporal total, el sistema nervioso es uno de los más pequeños y, sin embargo, más complejos de los once sistemas y aparatos del cuerpo. Esta red intrincada de miles de millones de neuronas (incluso la neuroglia) está organizada en dos subdivisiones principales: el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico.

Sistema nervioso central

El sistema nervioso central (SNC) está formado por el encéfalo y la médula espinal. El encéfalo es la parte del SNC que se localiza en el cráneo y contiene unos 100 000 millones de neuronas. La médula espinal está conectada con el encéfalo a través del foramen magno del hueso occipital y está rodeada por los huesos de la columna vertebral. La médula espinal contiene unos 100 millones de neuronas. El SNC procesa diversos tipos de información sensitiva aferente. Es también la fuente de los pensamientos, emociones y recuerdos. La mayoría de los impulsos nerviosos que estimulan a los músculos para que se contraigan y a las glándulas para que aumenten su secreción se originan en el SNC.

Sistema nervioso periférico

El sistema nervioso periférico (SNP) está formado por todo el tejido nervioso que se encuentra fuera de la médula espinal. Los componentes del SNP incluyen nervios, ganglios, plexos entéricos y receptores sensoriales. Un nervio es un haz de cientos de miles de axones (junto con el tejido conectivo y los vasos sanguíneos asociados) que se encuentran por fuera del encéfalo y la médula espinal. Doce pares de nervios craneales emergen del encéfalo y 31 pares de nervios espinales emergen de la médula espinal. Cada nervio sigue un camino definido e inerva una región específica del cuerpo.

Los ganglios (ganglion-, nudo) son pequeñas masas de tejido nervioso constituidas por los cuerpos celulares de las neuronas, localizados fuera del encéfalo y de la médula espinal. Los ganglios están íntimamente asociados a los nervios craneales y espinales. Los plexos entéricos son redes extensas de neuronas localizadas en las paredes de los órganos del tubo digestivo. Las neuronas de estos plexos ayudan a regular el aparato digestivo. El término receptor sensorial se refiere a una estructura del sistema nervioso que controla los cambios en el medio ambiente externo o interno. Los ejemplos de receptores sensoriales los constituyen los receptores del tacto en la piel, los fotorreceptores del ojo y los receptores olfatorios en la nariz.

Subdivisiones del sistema nervioso periférico

El SNP puede ser subdividido, a su vez, en sistema nervioso somático (soma-, cuerpo) (SNS), sistema nervioso autónomo (auto-, propio; y –nómico, ley) (SNA) y sistema nervioso entérico (enteron-, intestino) (SNE). El SNS consiste en 1) neuronas sensitivas que transmiten la información desde los receptores somáticos de la cabeza, la pared corporal y los miembros y desde los receptores para los sentidos especiales de la visión, audición, gusto y olfato hacia el SNC, y 2) neuronas motoras que conducen impulsos desde el SNC hacia los músculos esqueléticos solamente. Como estas respuestas motoras pueden ser controladas conscientemente, la acción de esta región del SNP es voluntaria.

Sistema nervioso autónomo

El SNA está formado por 1) neuronas sensitivas que transportan información proveniente de los receptores sensitivos autonómicos localizados principalmente en órganos viscerales como el estómago y los pulmones hacia el SNC, y 2) neuronas motoras que conducen impulsos nerviosos desde el SNC hacia el músculo liso, el músculo cardíaco y las glándulas. Dado que estas respuestas motoras no están normalmente bajo control consciente, la acción del SNA es involuntaria.

La zona motora del SNA tiene 2 ramas: la división simpática y la división parasimpática. Con pocas excepciones, los efectores están inervados por ambas divisiones, y habitualmente éstas ejercen acciones opuestas. Por ejemplo, las neuronas simpáticas aumentan la frecuencia cardíaca, y las neuronas parasimpáticas la reducen. Generalmente, la división simpática ayuda a la ejecución de las acciones de emergencia, las llamadas respuestas de “lucha y huida”, y la división parasimpática tiene a su cargo las actividades de “reposo y digestión”.

Sistema nervioso entérico

El funcionamiento del sistema nervioso entérico, el “cerebro visceral”, es involuntario. Alguna vez considerado parte del SNA, el SNE contiene más de 100 millones de neuronas situadas en los plexos entéricos, que se distribuyen a lo largo de la mayor parte del tubo digestivo. Muchas de las neuronas localizadas en los plexos entéricos funcionan, hasta cierto punto, en forma independiente del SNA y del SNC, aunque también se comunican con el SNC por medio de neuronas simpáticas y parasimpáticas.

Las neuronas sensitivas del SNE monitorizan los cambios químicos que se producen en el tubo digestivo, y también la distensión de sus paredes. Las neuronas motoras entéricas coordinan la contracción del músculo liso del tubo digestivo, que estimula la progresión del alimento a lo largo de él, regulan las secreciones de los órganos digestivos, como el ácido gástrico, y la actividad de las células endocrinas del aparato digestivo, que secretan hormonas.