¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS Y FUNCIONES DEL SISTEMA CIRCULATORIO?

Hace miles de millones de años, las primeras células se alimentaron del océano primordial en el que evolucionaron. El océano les proporcionó nutrimentos, que se distribuyeron en las células y eliminaron los desechos que salieron de ellas. En la actualidad, los microorganismos y algunos animales multicelulares simples dependen aún casi por completo de la difusión para intercambiar gases con el ambiente. Por ejemplo, las esponjas circulan agua marina a través de los poros en su cuerpo, brindando a cada célula un contacto cercano con su medio. En los animales más complejos, las células se encuentran más alejadas del mundo exterior, pero aun así requieren de distancias de difusión cortas, de modo tal que los nutrimentos adecuados lleguen a ellas y no se envenenen con sus propios desechos. Con la evolución del sistema circulatorio se creó una especie de “océano interno” que cumple el mismo propósito que tenía el mar para las primeras células. Este océano interno transporta el alimento y el oxígeno a las células, al tiempo que elimina los desechos producidos por éstas.

Todos los sistemas circulatorios constan de tres partes principales:

  • Una bomba, el corazón, que mantiene la sangre en circulación.
  • Un líquido, la sangre, que sirve como medio de transporte.
  • Un sistema de conductos, los vasos sanguíneos, que transporta la sangre por todo el cuerpo.

En los animales hay dos tipos de sistemas circulatorios

Los sistemas circulatorios de los animales adoptan dos formas diferentes: abiertos y cerrados. Los sistemas circulatorios abiertos están presentes en muchos invertebrados, incluidos los artrópodos (como los crustáceos, arañas e insectos) y los moluscos (como los caracoles y las almejas). Un animal con un sistema circulatorio abierto tiene uno o más corazones simples, una red de vasos sanguíneos y una serie de espacios interconectados dentro del cuerpo conocidos como hemocele.

En el hemocele (que puede ocupar de 20 a 40% del volumen del cuerpo), los tejidos y órganos internos están irrigados directamente con hemolinfa, un líquido que funciona como sangre y como sustancia extracelular que baña a todas las células en los organismos multicelulares, como se describe más adelante. En los insectos, el corazón es un vaso sanguíneo modificado con una serie de cavidades contráctiles. Cuando las cavidades se contraen, las válvulas en el corazón se cierran, forzando la salida de hemolinfa a través de los vasos hacia los espacios del hemocele en todo el organismo. Cuando las cavidades cardiacas se relajan, la hemolinfa regresa a ellas desde el hemocele.

Los sistemas circulatorios cerrados están presentes en algunos invertebrados, como la lombriz de tierra y moluscos muy activos, como el calamar y el pulpo. Los sistemas circulatorios cerrados también son característicos de todos los vertebrados, incluidos los seres humanos. En los sistemas circulatorios cerrados, la sangre es confinada al corazón y los vasos sanguíneos, que se ramifican de manera elaborada por todos los tejidos y órganos del cuerpo para permitir el intercambio de nutrimentos y desechos. Los sistemas circulatorios cerrados permiten un flujo sanguíneo más rápido, un transporte más eficiente de las sustancias disueltas y una presión arterial más alta de la que es posible en los sistemas abiertos. En la lombriz de tierra, cinco vasos contráctiles sirven como corazones que bombean la sangre a través de los principales conductos, desde donde se ramifican vasos más pequeños.

El sistema circulatorio de los vertebrados tiene diversas funciones

El sistema circulatorio mantiene a todos los otros sistemas de órganos en el cuerpo. El sistema circulatorio de los vertebrados realiza las siguientes funciones:

  • Transporta oxígeno de los pulmones o branquias a los tejidos, y el dióxido de carbono de éstos a los pulmones o branquias.
  • Distribuye los nutrimentos del sistema digestivo a las células del cuerpo.
  • Transporta los productos de desecho y las sustancias tóxicas al hígado (donde muchos de ellos se desintoxican) y a los riñones (para su excreción).
  • Distribuye las hormonas de las glándulas y órganos que las producen a los tejidos sobre los que actúan.
  • Ayuda a regular la temperatura corporal mediante ajustes en el flujo sanguíneo.
  • Ayuda a curar las heridas y evita el sangrado mediante la creación de coágulos.
  • Protege al organismo de las enfermedades al hacer que circulen los glóbulos blancos y los anticuerpos.