LA REPRODUCCIÓN SEXUAL

La inmensa mayoría de los organismos eucariontes -como las moscas, los erizos de mar, los peces, los guisantes y los seres humanos- se reproducen sexualmente, es decir, producen descendencia que tiene características genéticas de los dos progenitores. Muchos eucariontes unicelulares, incluso los que se reproducen típicamente de manera asexual por mitosis, también pueden reproducirse sexualmente. La reproducción sexual requiere la formación de células sexuales, cuya formación involucra el proceso de meiosis. Estas células se reúnen por el proceso de fecundación, dando origen a una célula huevo o cigoto. Por medio de la fecundación, las dotaciones genéticas de ambos progenitores se reúnen y forman una nueva identidad genética, la de la progenie.

Células haploides, diploides y poliploides: distinto número de dotaciones cromosómicas

Para comprender la meiosis, debemos centrar nuestra atención en los cromosomas. Cada organismo tiene un número de cromosomas característico de su especie. Un mosquito tiene 6 cromosomas en cada célula somática (del cuerpo); el maíz, 20; un gato, 38; un ser humano, 46; una papa, también 46 y una rata vizcacha colorada de zonas áridas de la Argentina, 102. Sin embargo, en estos organismos y en la mayoría de las otras plantas y animales conocidos, las células sexuales o gametos tienen exactamente la mitad del número de cromosomas que las células somáticas del organismo.

El número de cromosomas de los gametos se conoce como número haploide “dotación simple” que se designa como n de cromosomas y el de las células somáticas, como número diploide “dotación doble” que se designa como 2n. Así, en los seres humanos, n = 23 y 2n = 46. Cuando un gameto masculino fecunda a un gameto femenino, los dos núcleos haploides se fusionan, n + n = 2n, y el número diploide se restablece. La célula diploide producida por la fusión de los gametos se conoce como célula huevo o cigoto.

En toda célula diploide, cada cromosoma tiene su par. Los pares de cromosomas se conocen como pares de homólogos y los miembros de cada par se asemejan en tamaño y forma y también, en el tipo de información hereditaria que contienen. Uno de los cromosomas homólogos proviene del gameto de uno de los progenitores y su par, del gameto del otro progenitor. Después de la fecundación, ambos homólogos se reúnen en el cigoto. En la meiosis, la dotación cromosómica diploide, que contiene los dos homólogos de cada par, se reduce a una dotación haploide, que contiene sólo un homólogo de cada par.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *