¿CUÁNTAS ESPECIES EXISTEN?

Los científicos ignoran, incluso en términos de un orden de magnitud, cuántas especies comparten nuestro mundo. Cada año, entre 7 y 10 mil especies nuevas reciben un nombre, casi todas de insectos, muchas de las cuales habitan en las selvas tropicales. El número total de especies con nombre es actualmente de alrededor de 1.5 millones. Sin embargo, muchos científicos piensan que tal vez existan entre 7 y 10 millones de especies, y algunas estimaciones alcanzan los 100 millones. Esta gama total de diversidad de especies se conoce como biodiversidad. De todas las especies identificadas hasta ahora, aproximadamente 5% son procariontes y protistas. Otro 22% son plantas y hongos, y el resto son animales. Esta distribución tiene poco que ver con la abundancia real de tales organismos y mucho que ver con su tamaño, su facilidad de clasificación, su accesibilidad y el número de científicos que los estudian.

Históricamente, los sistemáticos han concentrado su atención sobre todo en los organismos grandes o llamativos de las regiones templadas, pero la biodiversidad es mayor entre los organismos pequeños y poco perceptibles de los trópicos. Además de las especies terrestres o que viven en aguas poco profundas a las que se ha prestado escasa atención, existe otro “continente” entero de especies, prácticamente inexplorado, en el lecho de los mares profundos. Sobre la base de las escasas muestras disponibles, los científicos estiman que tal vez ahí residen cientos de miles de especies desconocidas.

Aunque se han descrito y nombrado alrededor de 5,000 especies de procariontes, gran parte de su diversidad queda aún sin explorar. Considera un estudio realizado por científicos noruegos, quienes analizaron el ADN con el objetivo de contar el número de diferentes especies de bacterias presentes en una pequeña muestra de suelo del bosque. Para distinguir entre las especies, los científicos definieron arbitrariamente el ADN bacteriano como proveniente de especies distintas si difería, al menos, en 30% respecto a cualquier otro ADN bacteriano de la muestra. Con base en este criterio, los científicos reportaron más de 4,000 especies de bacterias en su muestra de suelo y un número igual de especies en una muestra de sedimento marino poco profundo.

La ignorancia acerca de la amplitud total de la diversidad de la vida agrega una nueva dimensión a la tragedia de la destrucción de las selvas tropicales (pluviselvas). Aunque estas selvas cubren sólo el 6% del área terrestre del planeta, se piensa que albergan dos terceras partes de las especies que existen en el mundo, cuya mayoría no se ha estudiado ni identificado. A causa de la destrucción tan rápida que sufren estas selvas, ¡la Tierra está perdiendo muchas especies de las que nunca se sabrá siquiera que existieron! Por ejemplo, en 1990 se descubrió una nueva especie de primate, el tití león o tamarino de cara negra, en una pequeña zona de pluviselva densa en una isla cercana a la costa oriental de Brasil. Si esta porción de selva hubiera desaparecido antes de descubrir este mono del tamaño de una ardilla, no habría sido posible registrar su existencia. A los ritmos actuales de deforestación, la mayor parte de las selvas tropicales, con su riqueza de vida aún sin describir, habrán desaparecido antes de que termine el siglo XXI.