CORRECCIÓN DE ERRORES EN LA REPLICACIÓN DE ADN

Si bien la supervivencia a largo plazo de una especie puede verse favorecida por cambios en su información genética, debidos a mutaciones que aportan mayor variabilidad, a corto plazo es importante que esta información se conserve, y de hecho esto es lo que sucede en la mayoría de las especies.

La conservación de la información genética depende, por un lado, de un mecanismo preciso de copiado del ADN previo a la división celular. Pero además existen mecanismos de reparación de los daños accidentales que pueden ocurrir durante la replicación. Por ejemplo, durante la síntesis, la ADN polimerasa III puede añadir un nucleótido incorrecto a la nueva cadena en formación, es decir, un nucleótido no complementario al de la cadena molde. Estos errores ocurren con una frecuencia y cuando esto ocurre, la enzima retrocede y elimina nucleótidos hasta que encuentra un nucleótido apaleado correctamente.

Cuando alcanza el último nucleótido apareado correctamente, la enzima detiene el retroceso y reanuda el movimiento en la dirección 5’ a 3′, añadiendo nucleótidos a la cadena en crecimiento mientras avanza. También pueden producirse mecanismos de corrección adicionales llevados a cabo, luego de la duplicación, por un grupo de enzimas que realizan controles permanentemente cuando ésta finaliza. Sin embargo, siempre hay errores que quedan sin reparar. Cuando el ADN se vuelve a duplicar, estos errores se transmiten a una de las células hijas y se propagan en las siguientes generaciones y de este modo se produce lo que conocemos como mutación .