¿Cómo se transmite el VIH?

El VIH se puede transmitir por contacto sexual -vaginal o anal-, por sexo oral y a través del intercambio de sangre. Este virus está presente en niveles altos en el semen y en la sangre de personas infectadas, y puede entrar en el cuerpo a través de cualquier lastimadura, incluso microscópica, de la piel o de las membranas mucosas. Si bien el VIH es altamente virulento, se transmite con menor facilidad que otros virus, ya que sin un ambiente circundante de sangre o semen que contenga células hospedadoras muere de forma rápida. Sin embargo, es importante recordar que también existe una transmisión vertical, de la madre al embrión, que ocurre durante la gestación y en el momento del parto. Asimismo, es posible la transmisión del VIH a través de la lactancia. Existen en la actualidad medidas profilácticas tendientes a evitar la transmisión vertical del VIH. Entre ellas se encuentran el control clínico, inmunológico y de carga viral de la madre, administración de terapia antirretroviral al recién nacido, cesáreas programadas y evitar la lactancia.

El virus no se transmite por contacto casual, abrazos, besos superficiales, tos o estornudos, por la vajilla utilizada por una persona infectada o los asientos de los inodoros. Hasta el momento, ningún miembro de las familias que atendieron a un paciente VIH positivo se han enfermado y los pocos médicos que adquirieron el virus se habían pinchado de modo accidental con una aguja contaminada o habían expuesto partes del cuerpo, como las manos lastimadas y sin guantes, a cantidades grandes de sangre infectada.