ABSORCIÓN DE NUTRIENTES

El proceso mediante el cual ingresan a la circulación sanguínea y linfática las moléculas resultantes de la digestión se denomina absorción. Este proceso se realiza mayoritariamente en el intestino delgado, principalmente en el duodeno y en el yeyuno.

En la mucosa intestinal se distinguen unas estructuras llamadas vellosidades intestinales. Una vellosidad intestinal está constituida por una arteriola, una red capilar, una vénula y un vaso linfático central o vaso quilífero. La pared de la vellosidad está recubierta por una capa de células epiteliales llamadas enterocitos. En la cara orientada hacia el lumen del intestino, la membrana plasmática de los enterocitos presenta múltiples pliegues o microvellosidades, que confieren el aspecto de borde en cepillo cuando se observan al microscopio óptico.

Las vellosidades y las microvellosidades intestinales incrementan enormemente el área de superficie disponible para la absorción y digestión de nutrientes.

La absorción comienza con el ingreso de los nutrientes a las células epiteliales que recubren las vellosidades intestinales. Luego de esto, carbohidratos, proteínas y lípidos siguen caminos diferentes. Los carbohidratos y las proteínas ingresan al torrente sanguíneo atravesando la membrana de alguna de las células que revisten la pared de los capilares. Por su parte, los lípidos se dirigen hacia la circulación linfática, pasando a través de las células que revisten la pared del vaso quilífero.

Los carbohidratos se absorben como monosacáridos. La glucosa y la galactosa ingresan a las células epiteliales por transporte activo acoplado a sodio y la fructosa se absorbe por difusión facilitada. La salida de los monosacáridos de la célula epitelial se realiza por difusión facilitada. De ahí ingresan a los capilares de la vellocidad.

Las proteínas son absorbidas por las células epiteliales principalmente como aminoácidos mediante transporte activo acoplado a sodio. Algunos dipéptidos y tripéptidos son absorbidos por transporte activo acoplado al ingreso de protones. En el interior de los enterocitos estos dipéptidos y tripéptidos son degradados en aminoácidos, los cuáles salen de la célula por difusión, para ingresar en los capilares de la vellosidad.

Los ácidos grasos y el glicerol resultantes de la digestión enzimática de los lípidos, se combinan con sales biliares formando micelas, pequeñas esferas solubles que son absorbidas por las células epiteliales por difusión simple. Luego de ingresar a los enterocitos, los ácidos grasos y el glicerol se unen para formar triglicéridos, que son empaquetados junto a fosfolípidos y colesterol, formando unos glóbulos de grasa recubiertos de proteína llamados quilomicrones. Los quilomicrones son liberados por exocitosis hacia el espacio extracelular y entran al vaso quilífero de la vellocidad. Luego, son transportados por los vasos linfáticos hacia el conducto torácico, donde son vertidos a la sangre a nivel de la vena subclavia izquierda.

En el intestino delgado también ocurre la mayor parte de la absorción de agua. Por osmosis, el agua atraviesa las células epiteliales y luego las células de la pared de los capilares sanguíneos.